Me gustan los contrastes en las ciudades, cuando cambian los volúmenes en las zonas habitadas. En nuestra ciudad, nos los podemos encontrar tras pasar alguna puerta de la muralla con la intención de penetrar en el recinto amurallado. No es el caso de puertas recientes, amplias y abiertas para dar servicio a necesidades que habían aparecido como consecuencia del crecimiento de la ciudad. Pienso en puertas con su carga de historia.